Sana vida sexual, camino a la felicidad
Una vida sexual plena fortalece el vínculo amoroso entre la
pareja, y hace más felices a las personas.
Por mucho tiempo fue un misterio: estar enamorado o vivir
una vida sexual sana eran factores para el bienestar de las personas. Y no
solamente eran personas sanas, sino eran gente feliz, individuos alegres. “Una
buena vida sexual se traduce en una óptima calidad de vida, que a su vez nos
hace felices”, dice la doctora Adriana López, psicoterapeuta sexual y de
pareja.
El origen de este estado de felicidad nadie lo sabía. “Se
descubrió hasta hace muy pocos años”, explica la doctora López. Y tiene que ver
con los estímulos biológicos que aparecen con el amor o la sexualidad activa,
afirma.
“La plenitud en la vida sexual estimula la secreción de
endorfinas, las llamadas ‘hormonas de la felicidad’, que hacen que nos sintamos
tranquilos, satisfechos y felices; esa es la clave detrás de la salud sexual”,
explica Adriana López. De acuerdo a investigaciones recientes en ratones y
demostrada en humanos, se ha comprobado que el estrés sostenido –un factor que
también puede desencadenar disfunción eréctil-, provoca una severa disminución
de los niveles de hormonas de la felicidad.
La doctora López puntualiza: “Las endorfinas tienen una vida
muy breve y son eliminadas rápidamente por enzimas que de forma natural produce
nuestro organismo. Se trata de una sabia medida de nuestro cuerpo para no
ocultar señales de peligro”.
No obstante, nuestro cerebro puede recargarse de endorfinas
de las más diversas maneras como la risa, el escuchar música, tomar café, el
ejercicio y, por supuesto, la vida sexual.
Por eso la aparición del primer tratamiento oral contra la
disfunción eréctil en 1998, significó la recuperación de un paraíso perdido
para muchas parejas. Cuando la disfunción eréctil hacía acto de presencia, por
cualquier tipo de causa, muchos hombres y mujeres daban por terminada su vida
sexual y se retiraban a la soledad y el desconsuelo. Sus vidas se veían tan
fuertemente afectadas, que todo cambiaba para ellos y no existían motivos ni
estímulos para ser felices.
La
aparición de la píldora azul fue el cimiento para la reconstrucción de la
felicidad de muchas parejas. Pionera en el tratamiento oral de la disfunción
eréctil, desde 1998, cuando fue aprobada por la Food and Drug Administration
(FDA) de los Estados Unidos, en siete años de historia ha logrado que el
fantasma de la disfunción eréctil se aleje y los varones se hallen tan seguros
de sí mismos como si nunca hubieran padecido nada, y sus parejas refuercen sus
lazos eróticos y amorosos.
Tener una
vida sexual plena, tiene como consecuencia convertirse en una persona feliz. La
disfunción eréctil es uno de los obstáculos más importantes para que una pareja
encuentre esa plenitud. Superar este padecimiento mediante un tratamiento
adecuado proporcionado por un especialista, como el urólogo o el terapeuta
sexual, es una prioridad para las parejas.
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